sábado, 27 de febrero de 2010

Y sigen las pruebas


Astrada, que volvió a dejar a Gallardo afuera de los 11 y a Ortega de los concentrados, confía en levantar a River. "Tengo la fuerza para afrontar este momento", aseguró.


Se le presenta clara, diáfana y, quizá, de manera positiva. Ni la situación de River en el torneo, ni la aparición fantasmal de Ramón Díaz y menos aun los problemas para conformar el equipo han cambiado la escena que observa Leonardo Astrada. El Negro no se las ve negras. Y así como mantiene su idea de dejar en el banco a Gallardo y afuera de los concentrados a Ortega, despeja incertidumbres respecto a su futuro en River. "Yo no dudo. Tengo la fuerza suficiente para afrontar este momento".Un rato antes de esta declaración jurada de energías, Astrada le había vuelto a meter mano a la formación y a agudizar su tendencia al cambio constante. Es que en el inicio de la práctica paró a un equipo que presentó cinco cambios con respecto al que enfrentó a Arsenal. Sólo en el inicio: a los 11 minutos volvió a meter cinco modificaciones. Entró Ludueña por Villalva, Funes Mori por Canales, Quiroga por Sánchez, Giménez por Ahumada y Affranchino por Barrado. Y ahí el Hachita convirtió el único gol de la mañana, con lo que generó más dudas existenciales. "En el momento que me tocó asumir el cargo, River estaba peor de lo que está hoy. Creo que tuvimos una mejora, pero no nos está alcanzando para conseguir los resultados. Aunque no estoy pensando en lo que puede llegar a pasar, sino que pienso en el día a día para que el equipo empiece a responder".


Las respuestas todavía no aparecen dentro del verde césped. Al cabo del entrenamiento, el DT tuvo una charla de diez minutos con los titulares para reforzar el mensaje. "Debemos hacer fuerte nuestra propuesta y no jugar con desesperación. La mayoría de los partidos nos cuesta imponer los tiempos, y el esfuerzo es mayor. Trataremos de ser un equipo corto, ordenado, con movilidad, y potenciar mucho el uno contra uno", resumió su ideario.Lo que pide el entrenador se vio poco en la prueba de ayer. Mientras Gallardo tomaba el té desde el banco de suplentes de la cancha principal (por un problema estomacal) y Ortega hacía fútbol a 100 metros del lugar, a Rojas le costaba enlazar las líneas, a Barrado le faltaba profundidad, Canales no entraba en velocidad, Villalva no tenía espacios para sus gambetas y River se veía parecido al de las últimas fechas. "Posibilidades de pelear tenemos -dijo Astrada-. Salvo Vélez, Estudiantes y Banfield, que son los que tienen continuidad de trabajo y de funcionamiento, todos los demás estamos ahí. Perdimos 10 puntos y seguimos cerca. Pero si no mejoramos, vamos a terminar entre los de abajo".Así están Astrada y River. Esperando un cambio. ¿O un milagro?

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